He aquí mi disfraz de Carnaval. La noche del sábado fui Álvaro de Campos, con mi fedora gris y mi bigote gris, pero al llegar el domingo sentí “um supremíssimo cansaço, Íssimo, íssimo, íssimo, Cansaço...”, bostecé, ajusté mis quevedos y hablé como Ricardo Reis. Fui Ricardo Reis todo el domingo y parte del lunes hasta que, en la soledad del retrete, reflexioné, “Estás só. Ninguém o sabe. Estás só. Niguém o sabe”, y Alberto Caeiro me respondió, “Pensar é essencialmente errar”, desde el espejo del baño. A partir de entonces ya no fui más Ricardo Reis porque era Alberto Caeiro que sabía que Bernardo Soares llegaría el martes a medio día. Y ocurrió. Viví como Bernardo las siguientes doce horas. No obstante, cuando me preguntaron "¿de qué vas disfrazada?" les respondí: voy de Pessoa. ¡Jódete, Ingmar Bergman!
YOJAR
Hace 2 semanas




2 comentarios:
eres genial... si. pessoa!
/
Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.
me respondes a munekitacat19@hotmail.com
besoss
Catherine
Publicar un comentario en la entrada
Escríbeme. Es gratis.